
Masaje Descontracturante
Para cuando el cuerpo te pide ayuda. Con presión firme y calor, trabajamos los nudos de la espalda, las lumbares, el cuello y las piernas hasta que la tensión se suelta. Al final, unos minutos de masaje relajante para terminar con el cuerpo ligero y la mente en calma. 50 minutos solo para ti.
¿Qué puedes esperar de este masaje?
Soltar los nudos
Presión firme y sostenida justo donde se acumula la tensión: espalda, lumbares, cuello y hombros. Sin prisas, nudo a nudo, hasta que el músculo cede y vuelves a moverte con soltura.
Calor que afloja
Las toallas calientes con eucalipto preparan el músculo para que la presión llegue más profundo sin molestias. Respiras mejor, el cuerpo se deja trabajar y la tensión se va soltando.
Piernas ligeras
También trabajamos las piernas: ideal si pasas el día de pie, entrenas o has recorrido la ciudad de punta a punta. Al terminar, las notarás mucho más ligeras, sueltas y descansadas.
Tú marcas la presión
Antes de empezar nos cuentas dónde te molesta y cuánta presión quieres. Durante el masaje puedes pedir más o menos en cualquier momento: el masaje se adapta a ti y no al revés.
Horas frente al ordenador, entrenamientos, maletas y kilómetros a pie: el cuerpo lo guarda todo en forma de nudos. Este masaje te ayuda a soltarlos… y a moverte con ligereza.
